Una vida entre Libros

31 libros(4)El célebre escritor Jorge Luis Borges refirió “De los diversos instrumentos inventados por el hombre, el más asombroso es el libro; todos los demás son extensiones de su cuerpo… Sólo el libro es una extensión de la imaginación y la memoria”, verdad que afianza la labor de Keila Silveiro Delgado, bibliotecaria cumanayaguense.
“Yo siempre quise trabajar con los niños, hacerles llegar de una forma u otra el aprendizaje, pero en especial mediante la lectura, porque soy ávida lectora. Leer, estar entre , buscar información siempre ha sido mi mayor preferencia. Me inicié como bibliotecaria en la escuela primaria Osiris García Fonseca y luego comencé en Manuel Prieto, donde llevo nueve años como bibliotecaria del centro.”
Las actividades que realizan estos tesoreros literarios son múltiples, y Keila, particularmente,  ha emprendido varios proyectos que la apasionan, y que fomentan en los niños el amor por la lectura.
“Uno de los proyectos más bonitos que he desarrollado, donde siempre ha predominado el amor por la lectura y la promoción de este hábito es Transformar para educar, el cual me ha enseñado a dirigirme a la familia y a la comunidad, además de a los niños que tiene diferentes diagnósticos. Otra actividad que me apasiona es la Jornada del Libro, pues me permite trabajar con todos los cursos, pues se celebra desde el 31 de marzo, día del libro cubano, hasta el 23 de abril día del idioma.”
De su última década de trabajo, recuerda con inmenso amor a los alumnos que integraron el BiblioClub Dora Alonso, experiencia que la llena de orgullo y satisfacción.
“Marcó mucho en mi, una generación que integró el BiblioClub Dora Alonso desde el segundo grado hasta el sexto, porque estos niños desde tan temprana edad ya querían ser bibliotecarios, y que aún siendo jóvenes desean optar por esta carrera. Eso me llena de orgullo, porque me recuerdan y me dicen que estudiarán bibliotecología por mí, por cómo yo los enseñé a preservar los libros, a ficharlos, a buscar la información. Siento mucha satisfacción con esta experiencia, porque a pesar de que fui tutora de varias tesis, nada se compara con la emoción de saber que estos pequeños se motivaron gracias a mi trabajo.”
La tarea de un bibliotecario se ha ido transformando en el tiempo, pues han pasado de ser custodios de las colecciones de libros, a ser intermediarios entre los usuarios y la información necesaria, de los cual es ejemplo la cumanayaguense Keila Silveiro Delgado, bibliotecaria de a escuela primaria Manuel Prieto Labrada

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