Carisma de Cuba: Cayo Carenas

Cayo_Carenas_1-300x225Leyendo un trabajo sobre algunos lugares donde se ha mantenido una tradición de realizar actos ceremoniales, me llamó mucho la atención uno que se encuentra precisamente en la bahía, me refiero a Cayo Carenas.
Sí, que interesante. Imagino que Cuba debe tener unos cuantos, por la enorme variedad y riqueza de nuestra cultura, ¿no es así?
Si, conozco que ese lugar tuvo una historia muy peculiar con respecto a los otros que existen en la rada cienfueguera.
Me he estado informando, en investigaciones locales, que en tiempos precolombinos este sitio fue un importante lugar de cultos.
¡Interesante! Aunque generalmente no lo imaginemos como tal, sino como un lugar de retiro y recreo, por sus vistas maravillosas y sus playas tranquilas.
Precisamente fueron sus condiciones naturales las que lo convirtieron en un lugar sagrado para nuestros aborígenes. Aquí se celebraban las fiestas sagradas más importantes de la comunidad.
Actividades que, pese a su condición ritual, aglutinaba un gran número de personas, o sea, tenían un carácter democrático y popular. En bailes, danzas y cantos se expresaban las aspiraciones de los participantes.
Esta tradición cultural está sustentada en el hallazgo de objetos, entre ellos ídolos, que sólo han sido encontrados en ese lugar y no en otro en toda la extensión de la provincia.
Pero el lugar sagrado para estas ceremonias, TUREIRA, se localiza en Punta Gorda.
Sí, así se aceptó por la tradición oral posterior. Pero las evidencias señalan que se pudo tratar de una desinformación.
Claro, para evitar que la verdadera TUREIRA fuese destruida o profanada, como pasó en otros lugares de Cuba y América.
Incluso es posible que la primera misa católica celebrada en Cuba, durante el primer viaje de Colón, se haya efectuado en este lugar.
Cierto, Colón bautizó la bahía de Jagua como “Puerto de Misas”, en honor a este hecho. Visto de esta forma, no pudo haber sido otro lugar que Cayo Carenas.
Pero pasaron los años, y con ellos los siglos, y una gran parte de la importancia del Cayo se fue olvidando por generaciones posteriores.
Y en lugar de cultos matizados por el eco lejano de los areítos, el lugar se representó como refugio de corsarios y piratas. De ahí su nombre, por el uso que le daban para carenar embarcaciones.
De algún modo la tradición no se perdió del todo, pues se siguió utilizando este encantador espacio para otras ceremonias.
De ahí la construcción en los años 50 del siglo xx del templo de la Virgen del Carmen, patrona de los pescadores.
Y a esta Virgen se le dedica una procesión anual que involucra otras áreas aledañas a la bahía, como el Castillo de Jagua y el Perché.
Es increíble como un lugar puede encerrar tanta riqueza histórica y cultural pese a su apariencia tranquila y casi desolada.
Sí, son lugares de nuestra geografía que por no ser suficientemente conocidos se les reduce a lo que son en apariencia.
Entonces nuestra tarea ha de ser conservar y conocer la rica cultura heredada desde nuestros primeros padres. He aquí un excelente ejemplo de ello.

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