Bloqueo, mi propia guerra

Info Alexis (2)Cuando me designaron escribir mi opinión  acerca del bloqueo que por 55 años el gobierno de los Estados Unidos ha impuesto sobre Cuba, le  aseguro que  me lleno de ira y a la vez de satisfacción.
Ira porque las distintas administraciones de la mayor potencia del mundo, me privaron,  y hablo en primera persona, de tantas necesidades básicas, las que mis padres tuvieron  atenuar.
Recuerdo la agresión a Granada, el éxodo de cubanos por el Mariel, cuando salíamos en manifestaciones para repudiar a quienes abandonaban la isla tras el sueño americano. Pero esas necesidades de aquellos tiempos jamás hicieron claudicar,  ni rendirse a  mi familia y ahí es donde llega mi satisfacción.
Recuerdo una anécdota de mi padre cuando se fue alfabetizar junto a mi hermano mayor y se fue a luchar contra la ignorancia y lo hizo con la dignidad y el apego para seguir avanzando en aquella etapa donde pretendían hacer claudicar la Revolución, donde los sabotajes, las epidemias estaban como misiles perennes del imperio contra una pequeña isla.
Hoy el bloqueo sigue férreo, pero al igual que mi padre mantengo mi luz de que otros tiempos se avecinan, donde el dialogo debe primar, el respeto a las diferencias estará como bandera de entendimiento y esta violación flagrante desaparecerá de la faz de la tierra para que las vendieras generaciones de cubanos solo la conozcan a través de los libros de historia y de quienes tenemos el deber histórico de  trasmitirlas para que el acero indestructible del machete de Maceo siga erguido para todos los tiempos.

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