Una llamada de Atención

Info AlexisHace tan solo semanas asistí a la Reunión de la Comisión de Vialidad y Tránsito que sesiona en la sede del Gobierno Municipal, donde se debatió con gran énfasis por parte de las autoridades encargadas del tema, la situación de la piquera de los carretoneros.
A pesar de que una de las principales quejas de la población, que nadie me lo contó pues lo viví en carne propia, está referida a que estos medios por trasladar tan solo dos sacos de cemento, cualquier otro elemento constructivo o de otro índole, vuelcan toda su ira en el cobro del servicio que no baja de los 50 pesos, este no es el tema que hoy me atañe.
Mi reflexión es acerca de las autorizadas para su parqueo, ya que en la reunión que enuncié al inicio se determinó que se debían ubicar muchos metros después de la calle lateral del círculo infantil Lindo Pequeñín y la Bodega La Fe, debido a que la presencia de los equinos en las cercanías de estas dos instituciones podían dañar la de la zona, una que tienen a buen resguardo los niños y otra que almacena y expende alimentos de la canasta básica la otra.
Pero cabe preguntarse ¿realmente se cumple la estadía en esta zona?
Para nadie es un secreto que pese a los esfuerzos por organizar las prestaciones de los carretoneros en , la Plaza Guamuhaya, el lateral que colinda con el depauperado baño público, continúa como piquera no oficial de quienes además refrescan con la fría cerveza u otras bebidas el atenuante calor del verano en espera de que alguien necesitado de sus servicios los contrate.
Esta es otra situación imperante, no solamente quienes conducen automóviles u otro tipo de vehículo están exentos de la ingestión de bebidas alcohólicas, este sector no estatal de la economía también debería incluirse en este acápite, ya que la carrocería es el conductor y la persona que lleva a su lado tras el alquiler del medio.
Por eso convoco a girar la mirada no solo a la zona de parqueo, al aspecto personal de quienes conducen los carretones tan necesarios para cualquier diligencia sino hacia otros aspectos vulnerables que empañan su objeto social.

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