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Hoy es un día que no pasa inadvertido para ningún cubano, comienza el curso escolar. El amigo, la hija, el nieto, una vecina, el primo o en primera persona, a todos, de una forma u otra, nos toca un pedacito de este cuatro de septiembre.
Las motivaciones son muchas, desde ponerse por primera vez el uniforme, esperar recibir la pañoleta que los acredita como pioneros, el último año de una carrera universitaria, hasta el inicio de la vida laboral, con el cumplimiento del servicio social.
Con el inicio del día comienza el bullicioso ir y venir por las calles cumanayagüenses, los coches llenos de estudiantes, padres corriendo con los hijos para no llegar tarde a la escuela ni al trabajo, los jóvenes con las mochilas y batas blancas en espera de vehículos para llegar a Cienfuegos, donde cursan estudios relacionados con la salud. También van de prisa las tías del círculo infantil para recibir a sus pequeños, de los cuales algunos lloran o extrañan la casa y familia, aunque será solo por unos días, hasta que se adapten al lugar donde comenzarán a dar sus primeros pasos rumbo al conocimiento creciente.
En las jornadas previas al inicio del curso escolar, al pasar por las calles, desde algunas casas, se sienten las máquinas de las costureras que no paran de cortar, ajustar y entallar los uniformes, que lucirán con orgullo los estudiantes en cada uno de sus centros educacionales.
También llegarán a esos sitios los imprescindibles, aquellos que llevarán en sus manos la formación integral del alumnado: los maestros.
Algunos con el peso de los años, pero la experiencia para buscar el método adecuado y que ningún alumno quede retrasado en el proceso de aprendizaje. Otros comenzando un camino difícil, pero que cada día reciben la gratitud, el cariño y el reconocimiento, de quienes fueron sus pupilos.
Hoy comienza el curso escolar, que de una manera u otra, a todos nos toca porque aunque en la actualidad somos trabajadores o jubilados, hace tiempo nos sentamos en los pupitres que hoy, ocupan otros.
Bienvenidos el conocimiento, los amigos nuevos, el rencuentro, la alegría, las nostalgias y un nuevo periodo para seguir escalando la pirámide del saber.
