Latest posts by Liana González López (see all)
- De Cervantes a la Revolución: Día del Libro Cubano - 01/04/2019
- Teatro y cultura, de fiesta - 28/03/2019
- Ante la tormenta, siempre presentes - 25/03/2019
Entre las bellezas que usted puede apreciar en un recorrido por el valle entrerriano se encuentran antiguas construcciones que datan, incluso, de la fundación de la villa y que forman parte de su patrimonio intangible. La Casa Ramírez, esa que se alza majestuosa en una esquina entre Antonio Machado, Trejo y Seibabo, resulta ser el edificio más emblemático de la arquitectura cumanayagüense, tanto por su belleza como por su posición urbanística, el grado de conservación y la función social destinada en diferentes épocas históricas.
El edificio en la actualidad lo ocupa el Museo Municipal de Cumanayagua, pero no fue diseñado con tal fin, su construcción fue solicitada por el señor Facundo Ramírez el 11 de junio de 1923 establecer comercios en la planta baja y afianzar su vivienda en el segundo nivel, conjuntamente con las habitaciones de algunos empleados de los establecimientos.
Su solemnidad se debe a que el señor Ramírez quería alcanzar mayor altura que la iglesia y el cuartel del pueblo, para resaltar su poder económico por encima de todas las instituciones. De estilo ecléctico, en él se pueden apreciar estructuras decoradas con elementos neoclásicos, balcones corredizos, columnas en portales, grandes espacios, azotea que sirve de mirador, y portales de amplias dimensiones.
La crisis económica de 1929 obligó a Ramírez a traspasar la propiedad a los hijos de Domingo Gómez Gómez, quienes le arrendaron la vivienda al Dr. Gómez para que instalara allí su consulta de estomatología. El resto de los locales de este nivel continuaron siendo dormitorios de los empleados de los negocios en la planta baja.
Desde sus inicios y hasta la primera mitad de la década de los 70 del pasado siglo, el primer nivel se usó con fines comerciales. En él se ubicaron tiendas, talabarterías y una farmacia, que se conocía como “La farmacia de Pepín”. Entre los comercios se encontraban: la peletería “La villa de París”, y la bodega de la cooperativa administrada por Urbano.
Con el triunfo revolucionario varias instituciones tuvieron sede en el inmueble, incluyendo el Plan Especial Escambray y las organizaciones políticas del Partido Comunista de Cuba y la Unión de Jóvenes Comunistas. En 1993 el Museo Municipal comenzó a ocupar la segunda planta y dos años más tarde, incluyó además el primer piso, sustituyendo a un taller de reparación de equipos electrodomésticos.
Debido a su buen estado de conservación y los valores que atesora como fehaciente testigo de la historia de Cumanayagua, la Comisión Nacional de Patrimonio Cultural le otorgó en 2009 la categoría de Monumento Local.
