Día internacional contra la corrupción

Los efectos de la corrupción los sienten miles de millones de personas en todo el mundo. Impide el crecimiento económico al elevar los costos y socava la gestión sostenible del medio ambiente y los recursos naturales. Asimismo, quebranta los derechos humanos fundamentales, agrava la pobreza e incrementa la desigualdad al desviar fondos de la atención de la salud, la educación y otros servicios esenciales.

Con el propósito de crear conciencia esta problemática que afecta a diversos sectores de la sociedad, desde el 2003 la Asamblea General de las Naciones Unidas designó el 9 de diciembre como el día internacional la corrupción. La organización anima también a trabajar por un futuro sostenible, donde predomine la integridad y sean concretadas las esperanzas y las ilusiones de todas las generaciones de personas.

Para Cuba, este flagelo se concentra en lo fundamental en la gestión empresarial y administrativa y, aunque no pone en riesgo su gobernalidad, no es tan solo un perjuicio económico. La corrupción constituye una potencial amenaza a la seguridad nacional, porque quienes la practican se aprovechan y utilizan en beneficio propio los recursos que el Estado ha puesto en sus manos para el desarrollo de sus funciones y pretenden satisfacer intereses individuales de lucro y ostentación.

Sus acciones extendidas en la prestación de servicios provocan un grave daño moral a la nación, lastran seriamente la credibilidad de la Revolución ante la opinión pública y ataca la efectividad deseada en el sostenimiento del orden y la disciplina del país.

Es un fenómeno tan contaminante que puede generar apatía en muchos sectores de la sociedad. El peligro mayor es que tanto la población como los actores económicos no aprecien con mucha preocupación estos hechos, no tengan percepción del riesgo que representan para la nación, convivan con ellos y no actúen con la repulsa necesaria.

Sin embargo la Fiscalía General de la Republica se encarga de adoptar las medidas correspondientes con la inmediatez requerida para exigir responsabilidad directa y colateral.

En este Día Internacional contra la Corrupción, los gobiernos, el sector privado y la sociedad civil deben tomar una postura colectiva contra ese flagelo que afecta a todos los países. Si queremos conseguir un futuro equitativo, inclusivo y más próspero para todos, debemos promover una de integridad, transparencia, rendición de cuentas y buena gobernanza.

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