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Decididamente no hay obra mayor que la que se involucra con la salud y la vida de las personas, es por eso que quienes ejercen con eficiencia y conciencia esta profesión, están en un escalón alto de la dignidad humana.
Una marcada vocación de servicio a la humanidad es el sentimiento que mueve a quienes se dedican a la noble profesión de ser médico. Los encargados de restablecer y preservar el más preciado tesoro que posee el hombre: la salud. Quienes tienen el privilegio y el compromiso de estar más cerca del ser humano, pero además, como muestras infinita de altruismo, también extienden sus brazos a las hermanas naciones latinoamericanas.
Quienes lo mismo sanan aquí, entre los suyos, que aprenden otra lengua y se van lejos de sus familias, de sus casas sin saber qué encontrarán ahí afuera, qué retos les espera, si enfrentarán enfermedades que solo conocieron durante sus estudios universitarios. Y afrontan el desafío que les deparan otras costumbres, otras culturas, pero le ponen tanto empeño a su labor, que incluso llegan a ser comparados con los dioses, salvadores de esos lugares recónditos.
Es el Día de la Medicina Latinoamericana, la jornada en la que nació uno de los más renombrados y a la vez humilde, médico y científico cubano, el Dr. Carlos Juan Finlay.
Y cuando los galenos del continente celebran hoy su día, merece una mención el más grande impulsor de una nueva medicina latinoamericana, al servicio de los pueblos: Fidel Castro. A él le debemos la ELAM, donde han cumplido el sueño de muchos pobres de la región, con ganas de ponerse batas blancas. El espíritu internacionalista y solidario que inculcó el comandante a sus compatriotas, y que constituye uno de sus mayores legados, es elogiado a diario en la Patria Grande.
Hoy, a pesar de los infortunios propiciados por el imperio, los médicos celebran con el orgullo y la satisfacción del deber cumplido, conscientes de que han escrito otra página imborrable en la tradición internacionalista de los cubanos, y de haber puesto bien en alto el humanismo y la profesionalidad ante todo.
