Ante la tormenta, siempre presentes

¿Se imagina usted lector un noticiero o una revista informativa sin parte meteorológico? Supongo que no, y en la medida que pasa el tiempo crece el respeto y la credibilidad hacia esas personas que nos informan sobre tan importante tema.

Cuando se realiza una previsión del tiempo, lo importante es que llegue al público, y sobre todo a las personas que van a verse influidas por el fenómeno meteorológico que vaya a producirse, de ahí las habilidades comunicativas que deben tener los meteorólogos para con todo tipo de públicos. Necesitamos saber cuándo va a descargar una tormenta fuerte, o cuándo va a estar el mar embravecido, pero también conocer la duración de los periodos de sequía o si el tiempo está cambiando y con él nuestro clima. Salvar vidas y bienes. Éste es el papel primordial de esta ciencia.

Con el objetivo de reconocer a quienes realizan esta labor, concientizar a la población mundial sobre la importancia del cuidado del clima y advertir acerca de los efectos que tiene la contaminación, cada 23 de marzo se celebra el Día Mundial de la .

En Cuba, estos expertos, además de elaborar el pronóstico del tiempo, se encargan de monitorear la contaminación ambiental de la atmósfera, estudiar la radiación solar, las estaciones de sequía extrema y la ocurrencia de lluvias y tormentas, primordialmente los huracanes que frecuentemente afectan el Mar Caribe. La Isla encabeza el desarrollo de esta rama en Latinoamérica junto a Argentina y Brasil, y lidera la región en la calidad y cantidad de los especialistas.

En estos últimos tiempos nuestro país se ha visto en el punto de mira de diversos fenómenos atmosféricos, por lo que el rol de los meteorólogos ha sido esencial. Gracias a la total dedicación y entrega que ponen a su trabajo, han logrado salvarse muchas vidas humanas y bienes materiales. Para ello es vital la armonía que existe entre el servicio que presta el Instituto, el trabajo que desarrolla la Defensa Civil y la divulgación que se ofrece por los medios de difusión masiva.

En situaciones de catástrofes la primera prioridad es el pueblo; después los recursos económicos, pero a decir verdad y por experiencia propia, aquí se protegen y se evacuan hasta los perros, los gatos y algún que otro animal doméstico, hasta un puerquito, si es factible, se va también junto con el dueño.

Entonces, ¡muchas felicidades meteorólogos!

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