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Cómo cada mañana Ania Sánchez Paneque estaba despierta desde bien temprano, quizás en esa ocasión un poco antes que de costumbre pues tuvo una importante tarea que cumplir, al representar a los trabajadores cumanayagüenses en el XXI Congreso de la Central de Trabajadores de Cuba.
El aroma del café impulsa el debate y no solo porque ayuda a renovar el espíritu de la nueva jornada luego de intensos análisis a varios niveles, sino porque la vida de Ania transita entre el grano prodigioso que sale del Escambray cienfueguero hasta las más disímiles cafeteras de los cubanos.
Y mientras personalidades del ámbito económico y político de la nación exponen las proyecciones de desarrollo hasta el 2030, la mujer seria y emprendedora, echa a volar su imaginación pensando cómo llegan las directrices a concretarse en el terreno de accionar diario. Es así que recuerda su trabajo con tantos príncipes enanos a los que inculca el amor por la tierra, por los cultivos, y en especial por aquel que da un puro sabor cubano.
Además viene a la memoria de aquella estudiosa que también ha sido un año de investigación y que su esfuerzo en los círculos de interés traspasó las fronteras de esta isla caribeña y mostró en otras latitudes, como las empresas cubanas garantizan las producciones del futuro con aquellos pequeñines que sientes orgullo de ser guajiros.
Pero el regocijo no termina ahí, esta líder llega a un evento de tal magnitud con la satisfacción de laborar en una entidad estatal socialista donde los trabajadores cobran por sus resultados, donde calidad, innovación y exportación son palabras de primer orden y donde sus compañeros contribuyen a visibilizar en las redes sociales cuanto laboran en la Empresa Agroindustrial “Eladio Machín”.
Que orgullo para esta mujer que desde su terruño llegaran aires de desarrollo económico al cónclave de los trabajadores cubanos, porque desde este valle la unidad, el compromiso y la victoria, son práctica cotidiana y no consigna vacía, por eso continuará amaneciendo cada mañana con el negro sorbo de la felicidad.
