Cuba clama en Ginebra por trabajo decoroso y sostenible en el mundo

reconoció este miércoles en , Suiza, los éxitos conseguidos por la Organización Internacional del Trabajo (OIT) en su siglo de existencia, pero llamó a reforzar su compromiso con el empleo decoroso en el mercado laboral mundial.
Al hablar en la 108 reunión de la Conferencia Internacional del Trabajo, el primer vicepresidente cubano, Salvador Valdés Mesa, elogió la gran obra de la OIT a favor de la justicia social, la promoción del empleo digno y la protección de los derechos de los trabajadores, según cita la agencia Prensa Latina.

Mucho hemos avanzado desde que se fundara la OIT en 1919, destacó Valdés Mesa durante su intervención en la sección de alto nivel de la conferencia anual de este organismo especializado de Naciones Unidas, con sede en Ginebra.

Entre los logros que llevan impresa la huella de la OIT, el primer vicemandatario enumeró los alcanzados por la comunidad internacional en materia de reconocimiento y protección de las libertades sindicales.

Empleo digno, descanso remunerado, seguridad y salud en el trabajo e igualdad y no discriminación en el empleo fueron otros de los ejemplos citados por el orador.

No obstante, aclaró que mucho le queda aún por hacer a esa organización, que en su opinión debe continuar trabajando por resolver problemas de larga data en el ámbito del empleo y enfrentar nuevos retos, como consecuencia del ritmo vertiginoso del tecnológico.

Ante la tarea inconclusa y las nuevas metas para lograr un mundo del trabajo cada vez más digno y , se impone reforzar el compromiso de todos con la OIT y su mandato, afirmó el dirigente cubano.

Tras manifestar la satisfacción de Cuba de ser miembro fundador de ese organismo de la ONU, aseguró que la isla asumirá el segundo siglo de su existencia con la voluntad de continuar fortaleciendo los vínculos de cooperación con la misma.

Además, enfatizó, con el compromiso que siempre mostró con la protección de los derechos de los trabajadores y la construcción de un mundo más justo.

Advirtió, sin embargo, que el contexto en el que la OIT llega a su centenario es complejo.

Con mucha preocupación observamos cómo avanzan ideas y prácticas que desechan el multilateralismo como vía para la solución de los problemas globales y fomentan peligrosamente la confrontación, la retórica agresiva y la imposición, señaló.

Avanzan el irrespeto al Derecho Internacional, la violación de la Carta de las Naciones Unidas, el intervencionismo y la injerencia en los asuntos internos de los Estados, manifestó.

Valdés Mesa denunció que crecen la desigualdad y la pobreza, debido a un orden internacional injusto, con irresponsables e insostenibles patrones de producción y consumo, e instituciones financieras poco transparentes y nada democráticas.

Expresó que en 2018, 26 multimillonarios concentraron más dinero que los tres mil 800 millones de personas más pobres del planeta.

El actual orden internacional hace de la justicia social, el empleo digno y los derechos del trabajo, una quimera para millones de seres humanos en el mundo, incluidos los sectores más humildes de los países desarrollados, resaltó.

Alertó sobre el incremento de los efectos del cambio climático, algunos ya irreparables, que ponen en riesgo la supervivencia del planeta, la salud y la calidad de vida de las generaciones presentes y futuras.

En el mundo del empleo, el cambio climático provocará la pérdida de millones de puestos de trabajo. Sin embargo, la principal potencia, Estados Unidos, elude sus responsabilidades históricas al retirarse del Acuerdo de París, apuntó.

A su juicio, proliferan, sobre todo en las sociedades más ricas, las ideas supremacistas, el discurso del odio, la xenofobia, la discriminación y la intolerancia, en particular contra las minorías y los migrantes, lo cual tiene particular incidencia en materia laboral.

Las minorías y los migrantes enfrentan casi siempre peores condiciones de trabajo, pocas o nulas garantías, bajísimos salarios y elevados niveles de explotación, opinó.

Durante su alocución en el ginebrino Palacio de las Naciones, sede europea de Naciones Unidas, el primer vicepresidente de Cuba se refirió también al aumento de la politización, la selectividad y los dobles raseros contra países en desarrollo.

Naciones industrializadas, que pese a su inmensa riqueza tienen grandes retos en materia de protección de los derechos de los trabajadores y las libertades sindicales, pretenden erigirse en paradigmas mundiales y manipulan los nobles objetivos de la OIT para condenar a países del Sur que no se pliegan a sus intereses, denunció.

En esa línea lamentó que la OIT no haya estado en ocasiones exenta de estos enfoques punitivos y prácticas selectivas contra países en desarrollo.

Se impone continuar trabajando en el perfeccionamiento y transparencia de los órganos de control y los métodos de trabajo de la Organización, con el objetivo de que pueda cumplir mejor su mandato y no haya espacio para su manipulación con fines políticos, recalcó Valdés Mesa.

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