La leyenda del bosque de los espíritus

Tal vez la soledad del pescador, el silencio para realizar la faena y la inmensidad del mar contribuyen a imaginativas leyendas que se trasmiten de una generación a otra en esta localidad costera, entre ellas  figura el bosque de Cayo Jutía.
Dicen los pobladores de la región  que en el islote, de gran belleza, se halla una arboleda  muy útil para quienes se dedican a hacer carbón vegetal, pero se mantiene intacta por una referida a la existencia de que la protegen.
El imaginario popular refiere que en la década del 40 del siglo último, llegó hasta allí una familia que pretendía cortar la madera y aprovechar las propiedades de un paraje casi virgen.
Hasta el cayo llegaron los forasteros cuando caía la noche y esperaron al amanecer para iniciar la tarea pero cuál no sería la sorpresa, cuando al picar los primeros troncos sintieron el lamento de una mujer y el llanto de niños. Los leñadores siguieron el sentido de los gemidos y en la punta del cayo encontraron cinco cruces en la tierra, lo que provocó la renuncia a cortar la leña y motivó el rápido retorno a tierra firme.
De regreso a Caibarién contaron a los vecinos lo sucedido, quienes les narraron que hacía varios años, en aquel islote se había ahogado una madre junto a sus cuatro hijos y desde entonces sus quejidos  servían de resguardo contra aquellos que intentaran derribar árboles de ese bosque.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *