Cuba: voluntad de resistencia y honor a la verdad

El penúltimo párrafo de la nota oficial del gobierno norteamericano sobre las restricciones de vuelos comerciales hacia nueve aeropuertos cubanos es un insulto a nuestra inteligencia.

El fragmento en cuestión plantea que:

sigue exigiendo que rinda cuentas por la represión del pueblo cubano y por la injerencia en , incluido su apoyo inadmisible al régimen ilegítimo de Maduro. La situación de los derechos humanos en Cuba sigue siendo gravísima, en un contexto en que las autoridades estatales hostigan y detienen arbitrariamente, con total impunidad, a activistas, disidentes, artistas y otras personas que cuestionan la autoridad del régimen. Pese a la condena internacional generalizada, Maduro sigue actuando para debilitar las instituciones de su país y subvertir el derecho del pueblo venezolano a la autodeterminación. Empoderado por Cuba, Maduro ha generado un desastre humanitario que desestabiliza a la región entera”.

Si analizamos  el tema en profundidad debemos comenzar porque el gobierno de Estados Unidos no tiene autoridad jurídica ni moral para exigirle a nuestro país la rendición de cuentas, menos si hablamos de derechos humanos, puesto que carecen de pruebas de represión al pueblo.

Las detenciones que alegan en su declaración, están reducidas a personas que reciben dinero de organizaciones financiadas por el gobierno de Donald Trump y que, por mucho que pretendan justificar, no pasan de ser títeres pagados para armar una oposición de laboratorio en Cuba. Por tanto, contra ellos debe recaer el peso de la ley como sucedería en cualquier país, porque existen suficientes pruebas de su condición mercenaria.

¿Qué cuentas pudiera pedir Estados Unidos sobre Derechos Humanos cuando en su territorio han sido divulgados videos de la policía mientras reprime a la población afroamericana, donde mueren infantes bajo custodia de autoridades migratorias o donde miles de personas no reciben tratamientos médicos por no tener acceso a un buen seguro médico?.

Pensar que el gobierno de Nicolás Maduro está sostenido por injerencia de Cuba es una supina ignorancia y una burla a ambos pueblos. Un país con tan pocos recursos como el nuestro jamás podría desatar una operación tan grande como para sostener en el poder a un presidente extranjero y solo hay que informarse bien para saber que el líder venezolano está en el poder por decisión de su pueblo en elecciones abiertas, democráticas y bajo la observación de varios organismos y personalidades de la arena internacional.

Cuba no tiene que rendir cuentas por su apoyo a ningún gobierno, cómo nunca ha rendido cuentas Estados Unidos por el apoyo a Israel que provoca guerras y desplazamiento de miles de palestinos cada año y la muerte de centenares de ellos.

Y seamos claros y muy honestos detrás de cada desastre humanitario que ha sucedido en la región está la mano imperial del asno de Donald Trump y su camarilla de serpientes que envenenan cada vez más a América Latina. Sucios políticos a los que no les importa para nada la población solo imponer su criterio y nefastos designios por todo el mundo.

Usted lea, escuche u observe con cuidado, entre líneas y no se deje engañar. Recordamos e invocamos a Martí: de impedir a tiempo con la independencia de Cuba que se extiendan por las Antillas los Estados Unidos y caigan, con esa fuerza más, sobre nuestras tierras de América.

Cuanto hacemos hoy los países progresistas de la región es para ello, para rechazar las embestidas de la “bestia del norte”. Esa es nuestra opinión, ese es nuestro criterio.

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