
Al analizar las numerosas epidemias que se producen en el país, y el desencadenamiento de las mismas, podemos apreciar que la basura juega un papel importante en la propagación de las enfermedades, dígase dentro del hogar como en la calle.
El municipio de Cumanayagua no está exento de este mal, aunque meses atrás con el alza de focos de mosquitos Aedes Aeyiptis, llegaron las conocidas camas sanitarias para mejorar un poco la situación, pero como siempre las indisciplinas sociales invaden el entorno y lo mismo son utilizados para desechar matas, escombros, e incluso animales muertos, por lo que el mal olor agrede a los pobladores que viven en áreas cercanas o pasan a diario.
Sin embargo, estos cestos no son suficientes, realidad que conoce el pueblo y el gobierno del municipio, pero aun así, estos son ubicados en zonas más vulnerables para solventar un problema: la alta contaminación existente en nuestra ciudad.
La recogida de desechos depende en gran medida de la Empresa de Servicios Comunales, y tal vez, la situación que atraviesa esta entidad sea una de las causantes de la actual situación epidemiológica que atraviesa el pueblo, pues la basura debe ser recogida dos veces a la semana, como mínimo, norma que se incumple en la mayoría de los barrios.
En cambio, ya es costumbre ver uno o dos sacos frente a las casas los domingos por la noche, pues son recogidos el lunes temprano, pero los demás días ni se le ocurra sacar basura, pues será en vano.
Considero que la frecuencia de la recolección de basura, lo mismo en carros que en carretón, es tema candente por estos días en Cumanayagua, pero debería serlo a diario. Este siempre ha sido un problema y es importante analizarlo, organizarlo y resolverlo, pues así evitamos la aparición de enfermedades y nos beneficiamos todos, pues logramos un entorno: Sano, Limpio, Agradable, Libre de bacterias o gérmenes y favorecemos el mantenimiento del medio ambiente, que no aguanta tanta contaminación.