El pilar de nuestra educación

Los libros de texto son la columna vertebral de los métodos de enseñanza durante siglos y muy probable que lo siga siendo durante mucho más tiempo. Pero hay cuestionamientos válidos en centros educativos  acerca del poco cuidado y del no uso eficaz en el proceso docente.

En mi opinión los libros de textos han demostrado a lo largo de la historia que son el pilar más importante de la cultura y una de las creaciones más relevantes del ser humano ya que aparece como una de las formas más comunes de registro de datos, información y otros numerosos elementos que permiten al ser humano parte de la civilización.

Por lo tanto creo que, es imprescindible  e importante destacar los beneficios de la lectura y saber que los libros de textos pueden restaurarse, con el fin de preservarlos para continuar transmitiendo valores de generación en generación.

Entonces cabe preguntarse ¿Por qué son tan importantes los libros de textos?  Pues sí, son los bienes materiales más preciados que deberíamos valorar como un tesoro. Solo tenemos que seguir una serie de cuidados para que no se deterioren y luzcan el mayor tiempo posible como cuando salieron de su proceso de impresión, pues es un amigo que tenemos disponible en cada etapa de nuestro desarrollo educativo y para el futuro de nuestros sucesores.

Con el paso del tiempo nuestros libros de textos van acumulando polvo como cualquier otro elemento al cual le damos uso, por lo tanto lo ideal sería no subrayarlos, escribirlos y no doblar las esquinas de las páginas pues permitiría el uso para más generaciones de pioneros.

El cuidado de los libros de texto debe inculcarse en los hijos desde la primera etapa de su desarrollo como estudiante y siempre debe tratar de que llegue a convertirse  en un hábito. Es fundamental que aprendan a cuidar y proteger ese agente externo del cual adquirirá conocimientos mediante la lectura y su uso adecuado.

Considero que  dependiendo del material en el que sea realizado y del cuidado que le demos, el libro de texto  puede perdurar por muchos años y ser una fuente de información y de conocimiento para las generaciones futuras. Reparar, encuadernar, embellecer y conservar cualquier libro antiguo, supone un compromiso y un desafío, es todo un reto pero para nada imposible.

La restauración de nuestros ya viejos pero importantes libros de texto apunta a recuperar y conservar el patrimonio histórico-cultural que forma la identidad de todo un pueblo, de nuestro cuidado, delicadeza y minuciosidad depende el renacimiento de una nueva obra con el fin de preservar la identidad creada por los hombres del pasado y cuyo objetivo es nuestro propio bienestar.

Recuerde siempre valorar al libro de texto como un compañero, cuídelo, consérvalo y haga de él su compañero de viaje en cada proceso educativo, y nunca olvide que los libros son amigos que nunca decepcionan.”

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *