Proteger la salud de los estudiantes de la Escuela de Montaña Lidia Doce enclavada en el asentamiento cumanayagüense de El Mamey constituye tarea que involucra no solo a los padres sino a todo un colectivo que vela y cuida por mantener el actual proceso docente educativo en este intricado paraje de la geografía local.
Según declaraciones a la prensa de la Máster Marlenis Gomez Chavez, especialista en seguridad informática, en la entrada del centro disponen de tres frascos uno con agua jabonosa, otro agua corriente y un tercero con hipoclorito de sodio al 1% , soluciones que aplican tanto a profesionales de la educación como a estudiantes de los cinco grupos de la escuela multigrado antes de arribar al aula.
El pesquisaje es diario en cada nivel educacional los cuales reciben las clases en horario de la mañana, y en horas de la tarde solo citan para atención diferenciada a los estudiantes que tienen dificultad en el aprendizaje para que superen la deficiencia y puedan avanzar en el conocimiento a la par de los demás.
En el centro educacional Lidia Doce, mantienen estrechos vínculos con la familia de los alumnos, a quienes visitan en el hogar cumpliendo los protocolos sanitarios y exigen que NO envíen a clases ante cualquier eventualidad de catarro o afección respiratoria para evitar cualquier tipo de contagios con virus o catarro común que puedan suscitar sospechas de enfermos con la Covid-19.