
Cuando Hildeliza Mora, una cienfueguera que sobrepasa los 60 años de edad, llegó a Zona + para adquirir productos básicos, la sorprendió una ordenada fila donde primaba la tranquilidad. Pudo allí comprar las provisiones que, en otros tiempos, llenaban los bolsos de acaparadores y no precisamente de quienes, desde el sector no estatal, tienen en esa unidad su fuente de abastecimiento.
“No vamos a decir que en todas las tiendas, pero en la mayor parte de ellas hay organización. La cola puede ser grande, pero compras rápido porque está muy bien organizada”.
Como Zona+ otros 80 establecimientos de las Corporación CIMEX, Tiendas Caribe y Caracol, en la provincia de Cienfuegos, fueron identificados por su afluencia de personas a partir de la venta de mercancías de alta demanda.
Esa condición apuntaba a un escenario donde individuos inescrupulosos se valían de cualquier recurso para llegar una y otra vez a los mostradores. Sin embargo, desde principios de agosto hay coto para revendedores, coleros y acaparadores, gracias a una operación que tiene como esencia el carácter popular y la unidad de los factores.
Los grupos conformados por administrativos de las tiendas, representantes de las organizaciones de políticas y masas, la Unión de Jóvenes Comunistas y la Asociación de Combatientes, de conjunto con las Fuerzas Armadas Revolucionarias y el Ministerio del Interior (MININT)- que suman unas 700 personas- velan porque llegue a cada cliente lo que corresponde.
Un secreto a voces corría en Cienfuegos, no sólo para quienes estaban puertas afuera de las tiendas. “Conocíamos a casi todos los revendedores, lo mismo de la ciudad que de otros municipios y provincias, que estaban acostumbrados a venir acá, nosotros mismos se los presentamos al MININT”, explica Odalina Ramírez Díaz, gerente del Mercado Paraíso.
“Hoy es casi nula la presencia de personas de Matanzas, Cárdenas, Santa Clara” y existe ya cierto entendimiento de la población hacia las regulaciones establecidas por CIMEX, sobre las cantidades de productos a comercializar, fundamentalmente los calificados por ellos como “líderes”.
Para dar fe de que el enfrentamiento a coleros, revendedores y acaparadores constituye una batalla popular, Maidel Fabelo Suárez, integrante de los Comités de Defensa de la Revolución, desde el pasado 4 de agosto se puso a la orden de la gerente de El Prado, establecimiento de Tiendas Caribe.
“Hemos reconocido a quienes incurren en estas conductas e inmediatamente se ha apreciado la actuación de los órganos correspondientes”, explica Maidel quien, al mismo tiempo, identificada por un brazalete blanco con las siglas GT (Grupo de Trabajo), vela por la distancia física entre personas y el uso correcto del nasobuco.
Danay Sarría Sarría, al frente de El Prado, asevera que las nuevas tecnologías han contribuido a la identificación de los clientes. La aplicación móvil Porter@ acompaña el celular de quien custodia la entrada del establecimiento. “Su objetivo es conocer cuántas veces el cliente entra a una unidad o a varias. Esa información va a una base de datos y luego se toman decisiones”.

En esta carrera de resistencia contra quienes laceran el bolsillo de la mayoría, hay avances, pero falta aún por hacer. Algunos cienfuegueros afirman que la escasez de productos provoca su rápido agotamiento y por ello muchos se ven obligados a desembolsar una suma más allá de la normada para conseguir lo que necesitan.
Otros citadinos como Sury Hernández afirma que “los coleros han disminuido muchísimo, ya que tenemos el apoyo de las autoridades. Es una medida muy buena que se ha adoptado y la mercancía llega mejor a las personas”.
Prácticas como la información al público sobre los artículos y alimentos a expender, sus cantidades, precios y la importancia del cumplir las medidas sanitarias, forman parte hoy de la cotidianidad en los centros del comercio, justo antes de su apertura.
La fila se vislumbra a veces entre vorágine y bullicio, sin embargo, los coleros, están en calma, lo que no significa que nuevas formas de delinquir ya ocupen su estrategia para el día siguiente.
“Aún cuando sabemos que no se ha eliminado en su totalidad este tipo de actuar, sí se ha minimizado, se han identificado un grupo de personas. Todos los días se analizan las acciones que han hecho las diferentes organizaciones políticas y de masas. Indiscutiblemente, se ha reducido y lo más importante es el respaldo que hemos tenido del pueblo”, declaró Yolexis Rodríguez Armada, vicegobernadora de Cienfuegos.
Como en otras ocasiones, con inteligencia y unidad Cuba saldrá airosa de esta nueva misión que, hasta la fecha, arroja en Cienfuegos, según datos ofrecidos por el Grupo Provincial de Enfrentamiento, una cifra de más de 460 coleros notificados. No es una lucha de saña y odio, sino empeño el por garantías para todos, realidad que es pilar de nuestras fortalezas.