Ante el actual rebrote de la pandemia y a más de un año de su inicio, en el municipio de Cumanayagua los expertos en psicología recomiendan a las familias la responsabilidad y el reto de salvaguardar las emociones de los niños y adolescentes, quienes suelen ser vulnerables a las situaciones de gran estrés.
Según declaraciones de la licenciada en psicología Elvira Bermejo, vivir la experiencia de la enfermedad puede generar síntomas de malestar psicológico como ansiedad, miedo, tristeza, irritabilidad, hipercinesia, agresividad, exceso de apego al cuidador principal, trastornos del sueño como el insomnio y las pesadillas, así como uso excesivo de las nuevas tecnologías.
Agregó que las especificidades de las manifestaciones emocionales varían en dependencia de la edad, pues en la etapa preescolar las reacciones más esperadas son el miedo a estar solo, a la oscuridad, o a las pesadillas, las conductas regresivas, los cambios en el apetito y un aumento de rabietas, quejas o conductas de apego al adulto o cuidador.
Sin embargo, los niños de seis a 12 años pueden mostrarse preocupados por la situación, su propia seguridad y la de sus cuidadores, además de por el futuro.
Explicó que en estos infantes puede aparecer irritabilidad, pesadillas, trastornos del sueño o del apetito, síntomas físicos como dolores de cabeza o dolor abdominal, problemas de conducta o apego excesivo, así como pérdida de interés por sus compañeros, y competitividad por la atención de los padres en casa.
Bermejo, especialista en psicología en el municipio de Cumanayagua acotó que en adolescentes de 13 a 18 años podemos encontrar síntomas físicos, trastornos del sueño o de apetito, aislamiento de compañeros y seres queridos; también se evidencia un aumento o disminución de su energía, apatía y desatención a los comportamientos de promoción de la salud.