Tan caluroso como las altas temperaturas que hemos sentido en estas vacaciones ha sido la intensidad con que se ha vivido la presente etapa estival.
El final inevitable del verano ¨Vívelo¨ se aproxima, y pareciera que ha sido tan breve, tan fugaz, sin embargo música, deportes, libros, playas, ríos, rutas históricas, carnavales, bailables, programación televisiva y radial, ofertas gastronómicas, entre otras opciones, han conformado un variado menú para que chicos y grandes vivieran a plenitud unas buenas vacaciones.
A mi criterio muchos aspectos positivos sobresalen sobre los negativos, pero ello no debe nublarnos la vista ante lo que no ha salido bien, no podemos decir que todo ha sido color de rosas, también han existido amargas espinas, que a mi entender no han opacado la materialización de muy buenas actividades, como las diferentes giras culturales por las comunidades y asentamientos del municipio, o la cruzada de arte joven, las iniciativas por el día de los niños, entre muchas otras que pudiera nombrar en este comentario.
Por lo pronto, habrá que decir adiós a la temporada con todo, y disfrutar lo que aún queda de ella, pues aún los cumanayagüenses contarán con un espectáculo audiovisual con animación en la plaza, presentación de la banda de conciertos, de teatro los elementos, los danzoneros y la buena música grabada, sin dudas aún queda mucho por vivir en estos últimos días del octavo mes del años.
Ahora queda dejar a tras otra etapa que para muchos ha sido momento de rencuentro, de nuevos amores, de disfrute, de playa, de sol, en fin de distracción y relajamiento; el cierre del verano comienza con la vuelta a clases de niños, adolescentes y jóvenes; así como del retorno de trabajadores, obreros y hasta de las familias que planifican su descanso laboral para estos meses. El final se acerca, pero septiembre es para todos, sinónimo de aprendizaje, de explorar nuevos caminos y saciar la sed del conocimiento.