Yaimé y Leyanis, presente y futuro en Mundial de Atletismo

Eugene.- YAIMÉ Pérez se aseguró en la final del disco y Leyanis Pérez debutó con un cuarto lugar en el triple salto del Campeonato Mundial de Atletismo de Oregón 2022, que este lunes dejó otras emociones para Cuba desde esta ciudad estadounidense.

La campeona defensora de Doha 2019 hizo rápido su tarea con un disparo de 65,32 metros que le aseguraron por la vía expedita un puesto en la discusión de medallas.

Además, la santiaguera firmó su mejor registro de una temporada con pocos eventos previos y marcada por altibajos en la preparación.

«Estoy feliz porque hice lo que venía buscando para este primer paso. Ha sido un año complicado, no conseguí marcas como en otras temporadas, pero estoy motivada y voy a salir a dar lo mejor y luchar por una medalla», dijo la “Rusa” poco después de incluirse entre las 12 finalistas que volverán al círculo de lanzamientos del Hayward Field el miércoles próximo.

Como Yaimé también avanzaron sin contratiempos al segmento decisivo la estadounidense campeona olímpica Valarie Allman (68,36), la neerlandesa Jorinde VAN Klinken (65,66) y la croata Sandra Perkovic (64,23), entre otras. La cubana Silinda Morales, con un registro de apenas 58,73 metros, finalizó en el puesto 16.

Si la tarde-noche ya era calurosa en esta urbe, más temperatura le pusieron desde el cajón de salto las triplistas, entre ellas la imbatible venezolana Yulimar Rojas y una Leyanis a punto de regalarnos una esperada sorpresa que se evaporó a último momento.

De Yulimar va quedando poco que decir. Un segundo intento de 15,47 metros que además de ser lo mejor del actual ranking mundial fue suficiente para dejar sin opciones de título al resto de las aspirantes. Otros dos saltos por sobre los 15 metros y par de faltas -buscaba algo más que el triunfo- redondearon otra jornada de lujo para la indiscutible número uno del mundo en esta especialidad.

La jovencita cubana asumía su estreno en estas lides y no se amilanó. Seis intentos válidos, todos por encima de 14 metros, entre esos el 14,70 que además de marca personal nos puso a soñar con la primera medalla en el presente evento.

«Estuve en bronce hasta la quinta vuelta. La americana (Tori Franklin) saltó dos centímetros más y no pude irme arriba después. Así es el deporte», aseguró la jovencita de apenas 20 «abriles», feliz con lo vivido este lunes.

«El futuro será mejor. Ya sé que no es tan difícil, se puede y lo voy a lograr. En el próximo campeonato mundial soy medallista», sentenció quien sin duda representa el futuro del salto triple para Cuba.

Con la medalla de plata se despidió la jamaicana Shanieka Ricketts (14,89) y con bronce la mencionada Franklin (14,72).

Luis Enrique Zayas no pudo con los 2,30 metros en la final del salto de altura y se despidió sexto. Brilló el campeón de Tokio 2020, el catarí Mutaz Essa Barshim, con un inalcanzable salto de 2,37 metros y su tercer título en estas lides.

Para Zayas, el lugar intermedio del escalafón puede considerarse como un buen resultado, sobre todo porque ha sido una temporada adversa para él, con pocas competencias y contagio de covid-19. Saltó con claridad por sobre 2,19-2,24 y 2,27 antes de las tres faltas que le dejaron sin opciones de pelear por un puesto más relevante.

El sudcoreano Sanghyeok Woo celebró con una presea plateada el récord nacional de 2,35 metros. Se trata del primero de su país con una medalla en esta prueba. El metal bronceado fue del ucraniano Andriy Protsenko (2,33). Sin medallas se marchó el otro monarca de Tokio 2020, el italiano Gianmarco Tamberi (2,33).

La otra prueba con presencia cubana en la jornada fue la de 200 metros para hombres, en su fase clasificatoria. Allí quedaron aparcadas las esperanzas del veinteañero Shainer Reginfo, eliminado tras cubrir la distancia en 20.80 segundos.

CON TOKIO EN LA MEMORIA

En las finales de fondo marcadas para el cierre del día se vivieron verdaderos remakes de lo sucedido en Tokio 2020. En los 3 mil metros con obstáculos para hombres, por ejemplo, el marroquí Soufiane El Bakkali y el etíope Lechama Girma protagonizaron el mismo dual meet de la capital nipona. Eso sí, mucho más lento, pero no menos emocionante.

Más que por el tiempo, ambos lanzaron a medir cuál tendría el mejor remate y otra vez El Bakkali (8:25.13 minutos) salió airoso ante un Girma (8:26.01) que no encontró respuestas en los metros finales. Ahora fue el keniano Conselsus Kipruto (8:27.92) quien completó el reparto de premios.

Quienes sí apretaron el acelerador fueron las favoritas de los mil 500 metros para damas, pues nada más sonar el disparo de arrancada la keniana Faith Kipyegon (3:52.96 minutos) y la británica Laura Muir (3:55.28, su mejor marca del año) repitieron el duelo de Tokio 2020, mientras la etíope Gudaf Tseagay (3:54.52) se colocaba entre ellas.

Tampoco hubo mucho cambio en el heptatlón, aunque todo se definió en la última prueba. En la carrera de 800 metros la belga Nafissatou Thiam (6 947 puntos) le sacó la suficiente ventaja a la neerlandesa Anouk Vetter (6 867) para repetir la “película” vista en la cita olímpica japonesa.

Al cuello de la local Anna Hall (6 755) fue ahora el metal bronceado de una competencia de alto nivel y con varios registros brillantes.

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