Sumar todos los brazos por la recuperación, sabiendo que podemos hacerlo

Cuando han vuelto horas difíciles para Cuba –esta vez marcadas por el paso del huracán Ian, que ha golpeado duro a la provincia de Pinar del Río–, la fórmula cardinal está en «sumar brazos y esfuerzos, entre todas las cubanas, y todos los cubanos para solucionar rápido esta situación».

De tal modo lo expresó en la tarde de este martes, en el Palacio de la Revolución, el Primer Secretario del Comité Central del Partido Comunista y Presidente de la República, Miguel Díaz-Canel Bermúdez, en una reunión que analizó los impactos y las medidas tras el paso del organismo ciclónico por territorio nacional.

Según analizó el Jefe de Estado, lo esencial es que «nos involucremos todos en la recuperación, con el concepto de que nos vamos a recuperar rápido y, además, haciendo las cosas mejor que como estaban cuando se afectaron».

«Aquí hay que pasar del lamento a la recuperación», afirmó el Primer Secretario en el encuentro de la tarde, que también contó con el presidente de la Asamblea Nacional del Poder Popular, Esteban Lazo Hernández; el secretario de Organización del Comité Central del Partido Comunista, Roberto Morales Ojeda; el vicepresidente de la República, Salvador Valdés Mesa; el titular del Ministerio del Interior, general de división Lázaro Alberto Álvarez Casas; así como con el Héroe de la República de Cuba, general de cuerpo de ejército, Ramón Espinosa Martín, todos, miembros del Buró Político.

Díaz-Canel enunció que la provincia de Pinar del Río es el territorio «más complicado que tenemos»; y recordó que, igualmente, presentan situaciones adversas las provincias de «La Habana, Artemisa, y Mayabeque, y en menor medida la Isla de la Juventud».

«La situación es compleja –dijo–, pero lo primero es estar convencidos de que nosotros podemos superarla y la vamos a superar con trabajo, con organización». Valoró que «de manera muy rápida se ha ido a las provincias»; y que, si las condiciones del tiempo lo permiten, este miércoles puede ser un día en que «se va a avanzar mucho y se van a empezar a ver ya los efectos de toda esa organización».

 «Creo –resaltó–, que hay que trabajar con el concepto que hemos desarrollado en los barrios: todos los organismos, las empresas que han estado trabajando en diferentes provincias, que también trabajen el tema de la recuperación en el mismo lugar donde están ubicados».

El Jefe de Estado habló de que los centros de trabajo creen sinergias de recuperación con todos sus trabajadores, y que así suceda en las escuelas, en las vaquerías, en las naves de pollo, en

todos los ámbitos. No pasó por alto las potencialidades de las brigadas de vecinos en los barrios –porque si cada uno limpia una parte, razonó, la tarea sale adelante–; y ponderó la importancia de los jóvenes, los que están en cada provincia afectada, y los que podrían moverse de un territorio a otro si hiciera falta.

«Todo lo podemos enfrentar y todo lo podemos arreglar», dijo el Presidente en otro chequeo en la mañana: «Ahora lo que hay es que tener mucha sensibilidad en la atención a las personas; porque las hay que han perdido sus cosas; y hay que hacer levantamientos para ver en qué se les puede ayudar».

Valiosos datos de interés compartió en ambos chequeos del martes, el doctor en Ciencias Celso Pazos Alberdi, director del Instituto de Meteorología. Entre otros detalles, el experto expuso que los vientos huracanados habían tenido sobre la provincia de Pinar del Río una persistencia durante toda la madrugada del martes; que al filo de las 3:25 de la madrugada la pared del ojo del fenómeno tocó tierra en el sur de ese territorio, en la zona de La Coloma; y que a partir de ese momento comenzó su movimiento hacia el norte, a razón de unos 20 kilómetros por hora.

Comentó Celso Pazos Alberdi que el huracán ha tenido un «ojo amplio», de unos 35 kilómetros de diámetro, que en algún momento llegó a ser de 40. Las bandas de nublados, añadió, han llegado incluso hasta las provincias de Ciego de Ávila, Camagüey y Sancti Spíritus.

Se trata, apuntó, de un organismo ciclónico muy amplio, con casi 600 kilómetros de diámetro, lo que explica la fuerte actividad de chubascos, de lluvias y tormentas eléctricas en casi todo el país; y que en la tarde, casi noche del martes, todavía se sintieran fuertes rachas de viento.

A través de video conferencia la dirección del país conoció detalles sobre lo que ha sucedido en los territorios que han sido afectados por el huracán. Del municipio especial Isla de la Juventud, se supo sobre afectaciones en viviendas. El Jefe de Estado quiso saber sobre los evacuados, sobre posibles inundaciones o sobre posibles pérdidas de vidas humanas. En relación con este último dato, se informó en el encuentro que allí no hubo víctimas fatales.

De Pinar del Río, desde donde se reportaron, en el chequeo de la tarde, dos fallecidos, se conoció que hay afectaciones en todos los municipios de la provincia, en el 100 % del servicio eléctrico, y que unas 38 000 personas habían sido evacuadas. 

Hablaron las máximas autoridades responsabilizadas con las Comunicaciones, con los Recursos Hidráulicos, con el ámbito de Energía y Minas, con la actividad de la Construcción. Dieron cuenta de todo lo se hace para que la recuperación sea organizada y del mejor modo posible.

Las autoridades de las provincias de Artemisa, La Habana, Mayabeque, Matanzas, Cienfuegos, Villa Clara, Sancti Spíritus y Ciego de Ávila, actualizaron a la dirección del país sobre los frentes más urgentes en que deben desplegarse los esfuerzos; y las organizaciones de masas, junto a la Unión de Jóvenes Comunistas, sumaron ideas en consonancia con la necesidad de unir las fuerzas, todas, para superar las actuales dificultades.

Algo de especial relevancia había compartido en el encuentro de la mañana el segundo jefe del Estado Mayor Nacional de la Defensa Civil, coronel Luis Ángel Macareño Veliz, quien hizo hincapié en que ahora sobreviene una etapa muy importante, la cual tiene que ver con la preparación de las comisiones de daños y necesidades, y con las oficinas de trámites en los territorios afectados.

En tal sentido, subrayó la necesidad de tener disponible toda la documentación necesaria, «para que no se atrasen los trámites» que harán posible solucionar, con la mayor celeridad posible, los problemas de la población.

Llamó también a «no cometer imprudencias: ahora hay lugares donde no se puede entrar, hay lugares que están aislados, hay áreas inundadas, a las que no se puede entrar de repente». Alertó sobre aquellos edificios o viviendas que puedan estar en peligro de derrumbe, que deben ser bien revisados antes de que algún residente, evacuado en estas horas, regrese a ellos.

El Presidente Díaz-Canel orientó a las autoridades de Pinar del Río acerca de frentes en los cuales es importante trabajar. Habló de la agricultura; de drenar todos los campos posibles; de cosechar todo lo que se haya caído, y de inmediato sembrar, rehabilitar plantaciones, «sobre todo las de plátano y yuca, para no perder los fondos que teníamos». Hizo hincapié en rescatar el tabaco; en potenciar una campaña de siembra de ciclo corto, así como en actualizar organopónicos y huertos.

El Jefe de Estado expresó a primera hora que «otro frente es trabajar de inmediato en borrar la huella del ciclón»; o sea, es importante retirar los árboles caídos, los escombros, y trazas similares en el menor tiempo posible. Exhortó, también, a trabajar en el tendido eléctrico y en el tendido de las comunicaciones; a mantener permanentemente informada a la población; y a ordenar, sobre todo a través de las organizaciones de masas, los gestos solidarios que vendrán de otras provincias y desde otros lugares de Pinar del Río.

Díaz-Canel pidió prestar mucha atención a la situación del abasto de agua, a recuperar la electricidad, y en lugares donde hay grupos electrógenos podemos tener radios o televisores, para que en esos lugares donde no hay corriente la gente tenga información».

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