Higiene ambiental, salud para todos

No es que llegó para quedarse, frase que mucho se pronuncia hoy día. Es que siempre debe estar presente. La higiene resulta vital para el mantenimiento de la salud en cualquier circunstancia, y aunque parezca un tema trillado, en estos tiempos resulta una cuestión a tratar una y otra vez, y más desde nuestra función como comunicadores.
-Quisiera comenzar abordando a cerca de los basureros, supiaderos, o el muladar como lo conocen los cumanayagüenses, que, si bien está a las afueras del pueblo, ya hoy hay muchos semejantes pululando por el pueblo, si, de esos lugares donde se arroja de todo ya existen muchos a la vista, pudiéramos mencionar el que está situado frente a la sede de la ANAP, al lateral de la tienda el Turquino, que aunque construyeron un parque de estar para erradicarlo, se trasladó justo enfrente de las oficinas de los anapistas, como para desafiar a las manos que en su momento trataron de extinguirlo, o el de la calle Logia, llegando al batey Avilés que ha ganado en terreno y continúa amenazando con expandirse aún más.
-Lo triste es que son los propios vecinos de esas zonas los que ni cortos ni perezosos llegan con su saco o jabita y zassss, los dejan ahí como regalo navideño, y por supuesto si en casa del herrero el cuchillo es de palo, las personas colindantes no tendrán reparos en hacer lo mismo. ¿Acaso no les molesta el fétido olor, o los roedores y cucarachas que a la vista se ven como Pedro por su casa?
-Llego hasta aquí para refeccionar a cerca de la salud y el daño que ocasionan estos basureros para nuestro organismo. En tiempos de escaseces, donde nos quejamos porque no existen medicamentos por el estado y tenemos que comprarlos a sobre precio, donde las enfermedades por mosquitos, son el plato fuerte ya sea por los apagones prolongados o por la temporada lluviosa, aspectos a los que también se suman esos fétidos lugares albergue favorito del Aedes Aegyiptis, resulta imprescindible la conciencia ciudadana, es cierto que la recogida por parte de los trabajadores de comunales no es sistemática y muchas veces tampoco resulta efectiva porque el lugar que ya está marcado como basurero lo seguirá siendo, aunque le pongamos un poco de amor.
-Los espacios abiertos, la calle misma y los centros laborales son extensiones de nuestros hogares, una suerte de casa grande en la que habitamos los seres sociales. En tal sentido debemos procurar que sean ambientes sanos en favor de la salud de todos.
La higiene ambiental depende de las conductas que seamos capaces de asumir personas e instituciones. Por tanto, todos tenemos responsabilidad, pero debe quedar muy claro que esta comienza por las autoridades gubernamentales en cada territorio, y les siguen las direcciones y trabajadores de la salud en todos los niveles hasta el barrio; por supuesto los integrantes del sector de Comunales, los inspectores facultados para imponer multas por contravenciones y, por qué no, las organizaciones de masas.
Seamos conscientes, en esos lugares, cerca de la casa, del centro laboral, no arrojemos desechos sólidos, es mejor trasladarnos unos metros más y dejar la basura donde está establecido; a las autoridades de comunales busquen alternativas para que la recogida sea más sistemática, la salud no tiene precio, evitemos hoy para no lamentar mañana.
