Bloqueo de EE.UU. a Cuba: Detrás de las cifras

Un total de 154 mil 217.3 millones de dólares es mucho dinero y equivalen a los daños acumulados durante las décadas de aplicación del bloqueo de EE.UU. a Cuba; pero aun cuando no pueda cuantificarse, es aun mucho mayor el padecimiento de los cubanos a consecuencia de esa malvada política.

Todos y cada uno de los habitantes de esta Isla tenemos nuestras vivencias personales en ese orden, pero las angustias y a veces hasta las lágrimas, no se pueden medir ni en cantidad de billetes, ni en unidades de volumen o de peso.

Por eso, además de los daños cuantificables, el Informe de Cuba en virtud de la resolución 75/289 de la Asamblea General de las Naciones Unidas, titulada “Necesidad de poner fin al bloqueo económico, comercial y financiero impuesto por los Estados Unidos de América contra Cuba”  , contiene un acápite dedicado a esta arista de los daños no cuantificables.

Es así que el documento se refiere al impacto psicológico y la ansiedad que ocasiona el bloqueo en la población cubana, y ejemplifica con las angustias que genera el acceder a medicamentos básicos “porque una entidad estadounidense se negó a enviar los insumos necesarios para su producción”, o la desesperación ocasionada porque determinadas compañías involucradas en la transportación de donativos no pueden concretar su misión porque “cuentan con una sociedad estadounidense como accionista y temen ser objeto de medidas punitivas”.

La frustración de profesionales, científicos, académicos, artistas y también de trabajadores en general que no pueden desarrollar sus innovaciones o simplemente el mantenimiento a sus maquinarias y equipos a causa del bloqueo, tampoco se puede traducir en estadísticas.

Pero una vez más, la comunidad internacional podrá conocer, al menos de forma aproximada, lo que significa esa política estadounidense, cuando el 2 y 3 de noviembre, la Asamblea General de las Naciones Unidas considerará el tema de la agenda titulado “Necesidad de poner fin al bloqueo económico, comercial y financiero impuesto por los Estados Unidos de América contra Cuba”.

Entonces, por trigésima ocasión,  aquellos que en el mundo saben de justicia y decoro, darán una vez más su voto condenatorio al bloqueo, aun cuando no puedan realmente calibrar cuánto de sufrimiento y dolor palpita en cada una de esas cifras de carencias y daños.  

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